La minería, pilar de la economía cajamarquina, representa el 15% del empleo regional; sin embargo, su dinamismo se ha visto afectado por la caída de inversiones. Entre 2010 y 2024, la inversión minera promedio descendió 78.2%, reduciendo la producción y participación regional en el total nacional.
A este panorama se suma la expansión de la minería ilegal, que entre enero y septiembre de 2025 registró 153 denuncias, siete veces más que en 2020. Nueve de cada diez casos se concentran en Hualgayoc, Celendín, Cajamarca y Cajabamba, principales zonas mineras de la región.
El impacto no solo es económico, sino también en seguridad. Cajamarca reportó 18 denuncias de extorsión por cada 100 mil habitantes, siete veces más que en 2019. Expertos advierten que se requiere una estrategia integral para frenar la minería ilegal y proteger el futuro minero regional.
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